Fundación Scalabrini

Comunidad brasileña residente celebra fiesta de Nuestra Señora de Aparecida

  • 6 Octubre, 2014

Con una emotiva misa celebrada por los Padres Scalabrinianos en la Parroquia Italiana, los brasileños migrantes rindieron honores a su Patrona. Luego festejaron con comidas típicas, bailes y música.

“Nuestra Señora de Aparecida”, la Patrona del Brasil que fue venerada este fin de semana en la Parroquia Italiana junto a los Padres Sclabrinianos.

SANTIAGO DE CHILE.- La historia cuenta que corría el año 1717 cuando el gobernador de Sao Paulo y Minas Gerais, don Pedro de Almeida y Portugal, Conde de Assumar, pasó por la villa de Guaratinguetá camino a villa Rica. Como se trataba de una persona Noble y muy respetada, los pobladores del lugar querían esperarlo con un festín y así poder agasajarlo como se merecía, por lo que le solicitaron a tres pescadores, Domingos Garcia, Filipe Pedroso y João Alves, una gran provisión de peces.

Así los pescadores fueron al río Paraiba, donde arrojaron sus redes en el agua esperando tener un buen día de pesca. Sin embargo, al levantar una de las redes, no venía ningún pez, pero sí una figura rota de terracota de la Virgen de la Concepción, de tan solo 36 cm. Primero hallaron el cuerpo y al arrojar otra vez la red lograron rescatar la cabeza. Luego de haber encontrado la figura, la pesca, que hasta ese minuto había sido muy escasa, fue tan abundante, que tuvieron que volver a la costa por el peso que tenían sus pequeñas embarcaciones.

Tras el suceso, uno de los pescadores decidió llevarse la imagen a su casa y colocarla en un pequeño altar, que pronto se convirtió en punto de reunión de todos los lugareños. Su fama fue creciendo tanto, que luego venían de todas partes de Brasil a venerar a la virgen, lo que permitió que el 5 de mayo de 1743, se comenzara a construir un templo, que se inauguró el 26 de julio de 1745, venerando a la Virgen bajo la advocación de Nuestra Señora Aparecida.

El pueblo de Nuestra Señora Aparecida se encuentra a unos cuantos kilómetros de Guaratinguetá, villa del Estado de Sao Paulo y si bien se ignora completamente como es que la imagen fue a parar al río, pero si se conoce su autor, un monje de Sao Paulo, llamado Frei Agostino de Jesús quien la moldeo en el año 1650. La Virgen es de color moreno y esta vestida con un manto grueso bordado, sus manos se ubican en el pecho en posición de oración, fue coronada solemnemente en 1904, por don José de Camargo Barros, obispo de Sao Paulo.

El 16 de julio de 1930, Pío XI la declaró a Nuestra Señora Aparecida patrona de Brasil y es por esa razón que todos los años los brasileños hacen fiestas y celebraciones en su honor. Y en Chile no fue la excepción, porque los migrantes brasileños que viven en tierras nacionales, no olvidan ni dejan atrás su fuerte fervor religioso y por eso este sábado 4 de octubre se reunieron en la Parroquía Italiana para celebrar una misa en honor a la Virgen de Nuestra Señora de Aparecida y luego compartir un almuerzo típico, además de disfrutar con bailes y cantos populares.

La misa fue celebrada a cargo de los Padres scalabrinianos Marcio Toniazzo e Idenilso Botolotto, quienes además son brasileños, por lo que la celebración de esta misa tenía un sentimiento muy especial. “Para nosotros los brasileños es rendir respeto y demostrar nuestro agradecimiento a nuestra Patrona, es como la festividad que en Chile le hacen a la Virgen del Carmen, por lo que tener la instancia de poder compartir con todos nuestros compatriotas y reunirnos en torno a la Fe, es algo que realmente nos alegra muchísimo”, comentó el Padre Toniazzo.

La ceremonia,  a la que llegaron cerca de mil residentes brasileños, fue desarrollada completamente en portugués y contó además con la participación de un grupo musical brasileño y con ofrendas, como la que entregó una pequeña niña vestida como angelito en uno de los momentos más emotivos de la festividad.

Los invitamos a ver la galería de fotos de la celebración: